O lo que es lo mismo, trabajar para pagar el piso. Eso es a lo que parecemos estar condenados. Los jóvenes vemos muchas dificultades a la hora de acceder a la vivienda. Los salarios que percibimos y el coste de las hipotecas no nos permiten compajinar algo que debería ser tan sencillo como trabajar para vivir (independientemente). Según el último boletín del Observatorio Joven de la Vivienda del Consejo de la Juventud de España (CJE), los jóvenes españoles deberían cobrar un mínimo de 27.211 euros anuales (lo que significa más de 2.200 euros al mes) para poder comprarse una vivienda digna. Estas cifras suponen más del 74,6% del salario que reciben actualmente. El estudio recalca que pese tanto al descenso en los precios de los pisos, como al de los tipos de interés, un joven es incapaz económicamente de hacerse cargo de una hipoteca, ya que para ello deberían destinar más del 52,4% del sueldo únicamente a ello.

Sin embargo, existen diferencias notables entre las comunidades autónomas, y es que mientras en en el País Vasco, Madrid y Baleares los ingresos necesarios para comprar una vivienda superan en más de un 110% al sueldo percibido, en Extremadura y las dos Castillas no supera el 43%. Leer más…